La ganadería fue en el pasado una actividad de la máxima importancia para la economía de la zona de la Janda. Solo en Barbate y Vejer conocemos más de cien pozos para el ganado, todos ellos anteriores al siglo XX.
En todos los asentamientos humanos el agua es esencial, y Vejer no es una excepción. Ya en la concesión del señorío sobre Vejer a los Pérez de Guzmán en 1307 se menciona repetidamente el agua -fuentes, ríos, manantes, corrientes…- y en 1459 conocemos la primera mención de un «pilar de labor» para ganado, que el primer duque de Medina Sidonia permite hacer en la fuente del Garrobo, en Santa Lucía. Los pozos y sus pilares serán parte de los testamentos, y darán lugar a muchos pleitos.
Algunos de los nombres de pozos que damos nos los han dicho gente de la zona, pero la mayoría son nuestros, atendiendo a la toponimia recogida en los mapas. Agradeceríamos cualquier información sobre este asunto. En cuanto a las fechas de los distintos tipos de pozos, hemos empezado completamente a ciegas, pero vamos llegando a algunos resultados gracias a documentos y mapas antiguos donde aparecen algunos pozos que todavía existen.
Hay que tener en cuenta que los pozos rurales apenas se han estudiado en ningún sitio, y no tenemos otras referencias para su estudio. Nuestras ideas sobre ellos seguramente irán variando a medida que investiguemos.
Pinchando aquí podéis acceder a un mapa de los amojonamientos y los pozos de Vejer donde podéis elegir los elementos que os interesen y ver, entre otras cosas, las coordenadas de cada uno de los pozos y amojonamientos. También podéis cambiar los fondos y verlos con la ortofoto, o con mapas de relieve, etc. Dependiendo de vuestro equipo, puede tardar unos segundos en cargarse cada cambio.
La mayoría de los pozos que hemos documentado se encuentran junto a cauces de arroyos. Aunque el arroyo estuviera seco, como el pozo es más profundo, llega hasta el agua. Algunos ahora están secos o tienen agua solo excepcionalmente.
A estos pozos se llevaba el ganado a beber. Son pozos con abrevadero, y el abrevadero se llenaba con el agua que sacaban del pozo en un cubo o un recipiente parecido. El sistema para sacar el agua ha cambiado con el tiempo.
Creemos que el Pozo del Guijo, por sus características, es el más antiguo. No tenemos indicación de su fecha, y no conserva abrevadero. Solo se conserva el arco noroeste de la pared, y una parte del pozo está excavada en la roca. Se aprecian las marcas del pico

Pozos de tiro
La mayoría de los pozos antiguos documentados tienen varias escotaduras en el brocal. En la zona se llaman «pozos de tiro». El agua se sacaba colgando el cubo de un trípode de madera. Los maderos encajaban en las escotaduras del brocal. No hemos conseguido ver ningún pozo que conserve los maderos, y parece que cada ganadero llevaba el suyo y lo instalaba para sacar agua. Tampoco hemos podido ver fotos del tiro puesto en el pozo, pero sí tenemos los testimonios de quienes los vieron funcionar. En los más antiguos de estos pozos, el abrevadero era de pilas de piedra. Según nuestros datos, estos pozos son anteriores a 1700, porque aparecen en un mapa de ese año, pero podrían ser muy anteriores. Como hemos dicho, Algunos documentos de la zona hablan de pozos con pilares «de labor», es decir, de obra, ya en el siglo XV.

Posteriormente, en otro grupo de pozos de tiro, se mantienen las escotaduras y se introduce el abrevadero de ladrillo, lo que sería propiamente un «pilar de labor». Estos abrevaderos alargados tienen dos o tres secciones: En la primera -la más cercana al pozo- bebían las personas; en la segunda el ganado mayor como bueyes, vacas, caballos, etc.; solo algunos tienen la tercera, de menor altura, para el ganado menor como terneros, cabras, ovejas, etc. Este grupo es el mayoritario entre los pozos rurales antiguos de la zona. En algunos se mantiene al final del abrevadero una de las pilas de piedra.


Una parte de estos pozos sigue en uso. El agua se extrae con bombas y se transporta en cubas al lugar donde está el ganado, en lugar de llevar el ganado al pozo.
Pozos de mojinetes
Creemos que en algún momento se introduce otro sistema de extracción, colgando la roldana de un travesaño que apoya en dos pilares llamados localmente «serafines» o «mojinetes». Los abrevaderos siguen haciéndose igual.

De estos sí hay algunos que mantienen todavía su uso original, y podemos ver en vivo cómo funcionaban.

Otros pozos antiguos
Hay muchos pozos , más o menos la mitad, que se salen de estos modelos. Algunos fueron hechos con otro diseño, y otros se han ido reformando y no podemos saber exactamente cómo eran. Conservan el interior de piedra, antiguo, pero tienen un brocal más moderno, o su grado de deterioro no permite adjudicarlos a uno de los modelos anteriores.

Casi todos los vasos de los pozos antiguos están forrados de piedra en seco. Los pozos del siglo XX son. en su mayoría, de ladrillo hueco. Hay unos pocos pozos forrados de ladrillo macizo, que quizás se hicieron imitando las nuevas tendencias impuestas por el ladrillo hueco y el cemento. Aunque probablemente pertenecen ya al siglo XX, los hemos agrupado con los antiguos por su construcción preindustrial.
Pozos de los siglos XX y XXI
Hacia 1925 empiezan a aparecer el ladrillo hueco y el cemento. Es el momento de la mecanización de los procesos tradicionales, la llegada de la electricidad, el fin, en definitiva, de la economía preindustrial. A partir de entonces los pozos se harán con ladrillo hueco y cemento, y se utilizarán progresivamente motores para la extracción del agua. La forma tradicional del pozo con abrevadero alargado seguirá siendo predominante. Con estos cambios acaba por ahora nuestro estudio.
Con la llegada de las bombas de extracción, ya no es necesaria la existencia de trípodes o travesaños. Finalmente, con las cubas para transportar agua, desaparecen los abrevaderos, y se instalan bebederos móviles donde resulte conveniente. Los pozos dejan de ser abrevaderos, y se convierten en puntos de suministro. Algunos son abandonados por su situación o su poca producción de agua. Los abrevaderos comunes, tan importantes socialmente hasta entonces, pierden poco a poco su importancia.

y quedan los restos del antiguo abrevadero.
