En el Arroyo Flamenquillas, que baja desde Patría hacia el SW pasando por el cruce de la N340 con la subida a la Muela, y por la Bodega Sancha Pérez, entrando en el término de Conil y muriendo en el Río Salado, también hay un grupo de pozos que trataremos juntos. Los iremos viendo siguiendo el Arroyo desde su nacimiento.
Cerca del nacimiento está la Fuente de Patría, que veremos en otro apartado.
Flamenquillas 3
Cruzando la N340 y la autovía, encontramos este pozo en la orilla derecha del arroyo. Es un pozo de tiro de unos 5 metros de diámetro, con un abrevadero de ladrillo de unos 6 metros hacia oeste. El abrevadero tiene dos secciones. El desagüe final está hecho con un trozo de tubería de barro vidriado.
Este pozo tiene cuatro escotaduras para el tiro, en lugar de tres, como es habitual. Tiene agua, y se utiliza ocasionalmente. A pesar de ello, está bastante deteriorado; el brocal presenta grietas, y el abrevadero está roto en su extremo oeste, como se puede apreciar en las fotos.
Las veces que lo hemos visitado hemos visto ranas y cangrejos.
Villalba
También está en la orilla derecha del arroyo, a unos 150 metros al norte de su cauce y a unos 500 metros al oeste del pozo 3 de Flamenquillas.
Es un pozo de tiro reformado. Tiene unos 2,5 metros de diámetro. En la actualidad presenta un abrevadero «de cintura» y otro alargado de unos 6 metros hacia el NE con dos secciones. Entre el abrevadero y el brocal hay una casetilla que parece hecha para albergar una bomba de agua.
Creemos que es un pozo antiguo que tenía tiro y abrevadero de ladrillo. En un momento posterior, probablemente en el siglo XX, se reformó el abrevadero forrándolo de cemento, y se añadieron el abrevadero anular y la caseta de la bomba.
A juzgar por las bañeras, los depósitos y los tubos que se encuentran en el lugar, sigue en uso ocasionalmente. El borde del brocal está en mal estado, pero el vaso parece bastante conservado.
Flamenquillas 1
En la orilla izquierda del Arroyo, a unos 500 metros aguas abajo desde Flamenquillas 4. Es un pozo de tiro de piedra enlucida de unos cinco metros de diámetro, con un abrevadero de unos 7 metros hacia sur. Tanto el pozo como el abrevadero parecen haber sido remozados conservando su estructura original. Se aprecian bien las escotaduras del tiro, y parece que se adivinan los ladrillos bajo el cemento en el abrevadero, aunque no llegan a verse en ningún tramo.
El pozo tiene agua y está en uso. Es uno de los que está en mejores condiciones, por la reforma y por el mantenimiento.
Moledores
A 1 kilómetro aguas abajo de Flamenquillas 1, en la orilla derecha del arroyo, se encuentra uno de los pozos más vistosos de este recorrido, sobre todo hasta que en 2025 le pusieron un mallazo de hierro que lo cubre. Este cierre es necesario, aunque reste belleza al pozo.
Tiene unos 5 metros de diámetro, aunque su planta es un poco irregular. Tiene un abrevadero de unos 10 metros hacia el sur con la estructura típica, pero de cemento.
Su aspecto es muy antiguo. Tiene, como algunos otros pocos pozos, el borde de grandes sillares. El suelo del acceso es un trozo de una gastada piedra de molino, que parece reafirmar su ubicación en el Camino de los Moledores.
Creemos que este pozo tuvo originalmente un abrevadero de pilas de piedra, que fue sustituido modernamente -siglo XX- por el abrevadero actual. También se le hicieron algunas reparaciones sin importancia.
Conserva un enlucido original que se está perdiendo, en el que se aprecian antiguos grafitos difíciles de interpretar.
Sigue teniendo un uso ocasional, pero está en bastante mal estado. No sabemos si el mallazo de seguridad será perjudicial o beneficioso para la estabilidad de las paredes.
Es uno de los pozos que albergan una comunidad de gallipatos. Por las características de los pozos, es difícil que los gallipatos, un tipo de tritones, salgan del pozo, del mismo modo que es difícil que accedan al mismo gallipatos de otros sitios. Probablemente fueron traídos aquí antiguamente por la gente. Existe la creencia, en algunos lugares, de que los gallipatos limpian el agua de los pozos, y por eso se echaban en ellos. Es posible que la población de gallipatos de cada pozo haya permanecido aislada genéticamente de las demás durante cientos de años, peculiaridad que suma otro interés a estos antiguos pozos. Los gallipatos son un tipo de tritón endémico del sur de la Península y el norte de África, y están muy protegidos. A pesar de ello, en 2021 se derribó intencionadamente uno de los pocos pozos en los que vivía un grupo de estos anfibios en el camino de Verde Cabra, sin que se haya hecho nada para proteger las demás poblaciones ni informar a la ciudadanía de su valor.
Duende
En la orilla izquierda, 500 metros aguas abajo de Moledores, está el último pozo de tiro del Arroyo Flamenquillas antes de unirse al Arroyo Hondo y morir en el Río Salado.
Tiene unos 4 o 5 metros de diámetro. El brocal tiene un borde redondeado y conserva escotaduras. Está enlucido, como el de Moledores, pero el aspecto es algo más moderno, sin esos grandes sillares.
Este pozo está ahora muy destruido. El pintor Manuel Manzorro, también gran amante de los pozos, lo vio en funcionamiento en su infancia, hacia 1940 o 1950. Luego, por lo visto, intentaron ahondarlo con una excavadora, y se desplomó completamente su pared sur, donde crece hoy un gran taray que apenas deja ver el vaso.
Tiene un abrevadero típico de ladrillo con tres secciones, la última más baja, para que el ganado más pequeño pudiera llegar al agua. El abrevadero avanza hacia el oeste y tiene unos 10 metros.